domingo, 10 de junio de 2012

Pero...¿es un rescate o no es un rescate?


A pesar de la importancia que supone un rescate económico, tienden a obviarse por parte de la clase política las peculiaridades, pormenores, exigencias y sacrificios que ello conlleva. Es por ello que resulta interesante en estos tiempos que corren dejar claras las diferencias entre los tipos de rescates, con el fin de entender lo que está ocurriendo y conocer las contrapartidas que se derivarán de ello, a tenor del rescate a los bancos españoles hecho público el día 8 de junio de 2012. 
De esta forma, aquí se exponen algunas claves para entender la diferencia entre rescate a los bancos y al país.
Primera: la principal diferencia entre rescatar al país o a su banca es que, cuando el Eurogrupo aceptó financiar el agujero de la banca, sin que España sea rescatada, nuestro país garantizó mantener su soberanía y evitó una fuga masiva no ya de depósitos, sino de inversión extranjera (lo que hubiera sido definitivo).
Aunque sería iluso pensar que las líneas maestras de la política española no están condicionadas por Europa y el Fondo Monetario Internacional (FMI) desde mayo de 2010, la diferencia entre la situación actual y ser gobernado por una troika formada por el FMI, el BCE y Bruselas es enorme”.
En el caso de que el rescate hubiera sido destinado al país, como la única prioridad del BCE, del FMI y de Bruselas sería recuperar el préstamo, aplicarían desde el primer día medidas aún más drásticas que las ya aplicadas dirigidas a garantizar el cobro: mayor despido de funcionarios, mayor rebaja de sueldos, bajada de las pensiones, mayor retraso de la edad de jubilación, mayor recorte de las ayudas sociales, mayor subida de impuestos, mayor congelación o recorte de inversiones públicas...
Ahora, en cambio, “estas decisiones tan drásticas se deberán aplicar en las entidades rescatadas, que deberán sufrir duros ajustes de plantilla, oficinas y sueldos, además de que deberán verse obligadas a vender todo lo que puedan para devolver cuanto antes el dinero.
Pero el resto de los ajustes, los que afectan al país, seguirá decidiéndolos el Gobierno”, aunque con las directrices que le llevan marcando: Europa, sus propios intereses ideológicos neoliberales y sus concepciones elitistas-religiosas-conservadoras.
Segunda: el caso de España ha obligado a romper las reglas. La normativa hasta ahora exigía que los países pidan un rescate para poder inyectarles dinero, y en este caso no ha sido así.
¿Por qué se le ha concedido este privilegio? Las razones son muchas, pero detrás está, innegablemente, que Europa no se puede permitir rescatar a España como país pues no sólo supondría un suicidio económico para Europa”, sino que rompería el último dique de contención que frena la ruptura definitiva de la UE, (tras ello la caída de Italia sería inminente, lo que arrastraría también a Francia y al euro). También debe tenerse en cuenta que este rescate se produce en un momento muy interesante, pues en unos pocos días se celebran las elecciones en Grecia y hay que presionar para que el gobierno que allí se imponga sea un buen títere. Tampoco menospreciar que el miedo que infunde este mal entendido rescate en la población española la hace aún más proclive a la resignación hacia los recortes recientemente aplicados y los nuevos que van a llegar, al tiempo de que la celebración de la Eurocopa se convierte en un dulce elixir que atontece las mentes, creando el cócktail apropiado de shock y circo que transforma a la población en un rebaño dócil de borregos.
Tener en cuenta que “Alemania ha terminado aceptando esta inusual forma de rescate, asustada por la amenaza que llegó el viernes por parte de Moody's, de que las tensiones en la eurozona podría llevarle a perder su triple A, y por las presiones de Estados Unidos, FMI, BCE y Comisión Europea, que llevan tiempo pidiéndole saltarse las reglas.
Tercera: El FMI supervisará la inyección a la banca, no participará en ella, punto crucial, porque todo rescate incluye su presencia. Por tanto, no es sólo que la troika no aterrizará mañana en Moncloa, sino que el Fondo Monetario, al quedarse fuera, marca las distancias con lo que sí es un rescate.
Cuarta: Según el acuerdo la propia banca deberá pagar el grueso de su rescate, no los ciudadanos, como sí ocurre cuando se rescata a un país. Esto es así porque el Gobierno previsiblemente nacionalizará la mayoría de las entidades que pidan ayuda (si no todas), como ha hecho con Bankia, y una vez saneadas, las venderá para devolver el dinero.
Según el FMI, el 70% sector financiero español está sano, y sólo un 30% necesita ayuda. Si estas cifras se cumplen, cuatro bancos tienen garantizada su nacionalización: Bankia, Novacaixagalicia, Catalunya Caixa y Banco de Valencia. Ellos cuatro ya representan el 20% del sector.
¿A quién se venderán? La pregunta del millón, pero no se puede descartar que entonces Europa se cobre parte de la ayuda española y dentro de unos años veamos a un gran número de entidades extranjeras haciéndose con un tercio de nuestro sistema financiero.
Por el camino, eso sí, todos los españoles pagaremos la ayuda a la banca, porque como reconoció el propio Guindos, los intereses de ese crédito computarán como déficit y, hasta que se vendan los bancos y se salden los préstamos, esta irá sobre las espaldas de todos los ciudadanos en forma de deuda pública”.
Quinta: ¿Dónde está el presidente del gobierno? Al día siguiente de hacerse público el rescate para los bancos, según estaba planeado marcha a Polonia a ver el estreno de la selección española de fútbol en la Eurocopa, pero antes, y debido a la presión mediática, debe realizar una comparecencia pública en la que no aclaró mucho más de lo que el ministro de economía dijo el día anterior. También resulta llamativo que fuera el ministro de Economía, Luis de Guindos, quien diera la cara el día que se hace pública la noticia del rescate a los bancos.
Esta escenografía demuestra que España como país no era la que pedía el rescate, “porque esa labor correspondería al presidente del Gobierno”.
Por último, se debe tener muy clara esta diferencia en el rescate recibido, ya que podría ser utilizado para justificar más recortes que afectarían nuevamente a la sociedad, cosa que carecería de cualquier lógica, ya que en estas circunstancias los que deben hacer los recortes son los Cajas y Bancos.
¿Qué sería lo exigible en esta situación?
Como ciudadanos, aparte de exigir una explicación clara y razonada con todo detalle de lo que ocurre y, de exigir y hacer que los culpables de esta situación respondan por ello, deberían también exigir una exposición detallada de las contrapartidas de este rescate, es decir ¿cómo afectan a la sociedad? Y ¿qué van a tener que hacer los bancos y cajas afectados?.


Adaptación libre de :



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